domingo, 2 de septiembre de 2018

El Principito


Tengo el enorme agrado de presentar esta obra, que por su gran influencia a nivel mundial, es considerada uno de los libros más leídos y traducidos (con aproximadamente 250 traducciones incluyendo el sardo y el braille), como también, ha sido uno de los libros más vendidos de nuestra época.Antoine de Saint-Exupéry, el autor e ilustrador de esta maravillosa obra literaria, fue un escritor y aviador francés; a los 26 años de edad escribió su primera obra El Aviador, por lo que desde entonces su vida transcurrió entre la aviación y la literatura.  Saint-Exupéry muere el 31 de julio de 1944, dentro de un avión, en el aire, seguramente como el habría deseado morir, ya que era en el aire donde decía que se sentía verdaderamente libre.
El Principito se escribió en Nueva York, donde Saint-Exupéry se encontraba exiliado, gracias a los tiempos feroces de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de considerarse un libro infantil por sus ilustraciones y narración, trata sobre temas profundos con los que lidiamos y nos enfrentamos los adultos a lo largo de nuestra vida, como son la soledad, el amor, la amistad y la pérdida, transformándose en observaciones fondas y de naturaleza humana. Un ejemplo de lo dicho anteriormente, lo podemos ver en el encuentro del Principito y el zorro, quién este último, muestra el verdadero sentido de la amistad, ¨Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos¨.

Esta novela tiene un encanto no solo por sus ilustraciones, sino por la manera en que Antoine de Saint-Exupéry relata cada una de las experiencias del Principito, siendo experiencias con las que nos desafiamos en algún momento, todos en nuestra vida. Muchas veces creemos, que por la edad, años de estudio, cantidad de libros leídos, somos capaces de enfrentarnos al mundo y a cualquier cosa que nos venga de frente, pero nos damos cuenta que por más preparados que nos sintamos, hay muchas cosas que nos quedan por vivir y experimentar. Muchas veces salir de esa burbuja, experimentar el susto y saciar las inquietudes y curiosidades, nos hacen ver las cosas de otra manera, ayudándonos a crecer en todos los sentidos de la palabra.  El Principito, es un reflejo dela bondad e inocencia, que se transforma en el deseo de conocer lugares distintos, a personas nuevas con avidez y curiosidad, no es solo un merodeador, sino un mensajero de la sencillez, imaginación, amor, amistad e ingenuidad infantil que llevamos los humanos.
Me creo en el derecho de decir, que todas las personas, sin importar la edad, clase social, género, cultura, tienen dentro de sí un niño, el cual nos acompaña a lo largo de la vida, y a lo largo de las experiencias a las que nos afrontamos. Es muchas veces ese niño, el que nos ayuda a ver las cosas de otra manera, mucho más sencillo y no tan complicado. El coprotagonista de la obra, el Aviador, es nuestra propia imagen dentro de la historia, el reflejo de los adultos, es sin duda el personaje que nos identifica dentro de la novela y que busca mostrarnos cómo nosotros los adultos vemos muchas veces las cosas, y cómo deberíamos verlas, aprendiendo un poco de los niños. Un ejemplo de esto lo podemos ver en frases como, ¨Si les decimos a las personas mayores: He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado¨, jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles, ¨He visto una casa que vale cien mil francos¨. Entonces exclaman entusiasmados: ¨ ¡Oh, qué preciosa es!¨.
El hecho de que el protagonista de esta obra, un niño, se tome la misión de dar a los adultos lecciones importantes, como lo es el verdadero sentido de la vida, es algo que llama la atención, porque somos muchas veces, nosotros los adultos los que creemos que debería ocurrir al revés. El Principito tiene una concepción más clara y cercana de lo que es la realidad, seguramente, una respuesta a esto, es porque vive en un mundo mucho más simplificado; pero a pesar de ello, ama lo que hace, ama su vida.
Encontrarás a lo largo de este libro varios encuentros del Principito y con los que muchos, nos podemos sentir identificados, ya que, a pesar de que los años pasan, y cada vez nos alejamos más de la niñez, en algún momento de nuestras vidas, estuvimos en esa etapa y aunque no recordemos con claridad esos años de experiencias maravillosas, donde todo es más sencillo y menos complicado, nunca estará demás recordar aquello que nos dio el empujón a la madurez y alimentó de alguna manera, a las personas que somos hoy en día.
La vida está llena de experiencias buenas y malas, el secreto está en sacar provecho y aprender de ellas, actuar con la inteligencia de un niño. Disfruten la lectura.






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